- Hueco!!! Gritó el copiloto de la camioneta.
Yo no dije nada, él no dijo nada… No era la primera vez que pasaba; la semana anterior, mientras caminábamos hacia el centro de la ciudad, un tipo empezó a cantar atrás de nosotros “Fiesta, fiesta; pluma, pluma gay”… Yo no dije nada, él no dijo nada… Seguimos caminando, fingiendo que no oíamos, que no escuchábamos…
A mí no me pasa eso solo… no soy una oda a la virilidad, pero mi homosexualidad no se nota a primera vista… De repente comenzó a molestarme su ropa ajustada y su peinado extravagante, la forma en la que se mueve y habla… Ya no quería caminar a su lado, no quería que me vieran con él, ya no quería ser su amigo…
Creí que ya me aceptaba… creí que ya me quería… creí mal…

4 comentarios:
Gonza, tanto tiempo, creeme que tb me ha pasado algo asi, no es muy agradable ni antes, ni durante, menos despues, besos.-
Aceptarse, quererse, no es fácil para nadie. A medida que el tiempo avanza nos acostumbramos y reclamamos menos, está en nustra condición de ser humano, ser animales de costumbres.
pero no, nadie dijo que sería fácil. Aunque, hay algo fácil que valga la pena?
Cuídate, un beso.
Gonza!!! soy dámaso, solo paso a comunicarte que ahora estoy firmando todo con mi verdadero nombre y te invito a leer mi nuevo blog: Divino.
Por si puede interesarle.
http://visitantesdimensionales.blogspot.com/
Saludos
Publicar un comentario en la entrada